¿Cuántas veces creemos que hemos ganado una batalla personal o profesional, cuando en verdad es un triunfo muy relativo? Bueno, ya sabemos que eso es una victoria pírrica: triunfar con alto costo, tanto, que resulta prácticamente una derrota.
A veces triunfamos, pero el hecho causa más daño al vencedor que al vencido. Nuestras bajas son tantas como las del adversario, u obtenemos el premio, pero el esfuerzo y el desgaste es tan grande que mejor no hubiésemos ganado.
Recordemos un hecho deportivo. En la final de la Copa Mundial de 2006 entre Italia y Francia, cuando el partido estaba muy reñido, Zinedine Zidane, capitán de la selección francesa, fue expulsado debido al cabezazo que le aplicó a Marco Materazzi. Aparentemente, el jugador italiano le había mentado a su madre, y el francés que estaba cansado de la boquilla, reaccionó en defensa de su honor. A un alto costo.
Esa acción dejó a Francia con un jugador menos en un momento crucial y, aunque lograron llegar a los penales, la ausencia de Zidane, su principal figura, fue un golpe desmoralizador, irreparable, que les quitó las posibilidades de victoria.
Ese dicho se origina en las batallas protagonizadas por Pirro, rey de Epiro en la Grecia antigua. En 281 a. C., Pirro llegó a Tarento (hoy Taranto) en la costa sur de Italia, con 20 elefantes y aproximadamente 25 000 soldados para defender a sus compatriotas griegos del avance romano. Tenía fama de ser un militar fogoso y victorioso.
Pirro ganó a los romanos las dos primeras batallas, en Heraclea (280 a. C.) y Asculum (279 a. C.), pero a un coste significativo. Había perdido casi la mitad de sus fuerzas. Cuando era ovacionado por sus generales, Pirro tuvo un momento de reflexión y dijo: “Una victoria más y estamos perdidos”, reconociendo que se quedaría sin ejército.
Gravemente mermadas, las fuerzas de Pirro perdieron su impulso y fueron derrotadas por los romanos en la batalla final y decisiva de Benevento en el año 275 a.C. Pirro había dispuesto atacar a la caballería romana usando a sus elefantes como ariete, lo cual impactó fuertemente al enemigo; pero una unidad de guerreros muy experimentados atacó desde otro flanco y causó que los animales entraran en pánico. Eso desordenó al ejército de Pirro ocasionando que retrocedieran. Ante ello, los romanos reforzaron su ataque y los hicieron huir. La pérdida obligó a Pirro a retirarse a Tarento y posteriormente a Epiro.
Benevento fue la primera verdadera derrota de Pirro, no solo por las bajas, sino principalmente porque afectó su reputación de estratega militar y redujo el apoyo de sus aliados itálicos.
En la historia mundial hay otros ejemplos del tema. Durante la invasión napoleónica de Rusia, los franceses vencieron en la batalla de Borodinó, en septiembre de 1812 y lograron ocupar la capital rusa, Moscú. Napoleón había logrado su propósito. El gobierno ruso se negó a llegar a cualquier acuerdo con Napoleón. Y el tiempo pasaba, el invierno venía. Napoleón intentó retirarse, pero el general ruso Mijaíl Kutúzov le bloqueó el paso. Cuando Napoleón pudo retirarse de Rusia, había perdido alrededor del 80 % de sus efectivos.
En 1968, durante el festival del año nuevo lunar (el Tet) las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte y el Viet Cong, desataron una frontal ofensiva contra el Vietnam del Sur resguardado por los norteamericanos. Sufrieron muchas bajas y tuvieron que retroceder. Los americanos lo consideraron una victoria. Entonces, el comandante estadounidense, general William C. Westmoreland, solicitó un aumento significativo de tropas para continuar la guerra.
Sin embargo, las muertes de soldados americanos, la evidencia de que el enemigo tenía firmeza y decisión, y el hecho de que sonó a mentira que la guerra terminaría pronto, cambió la narrativa en los EEUU. La gente de muchas partes del mundo protestó contra esa intervención y tuvieron que salir del Vietnam.
En la vida comercial, donde los competidores disputan mercados, en la vida pública donde los partidos políticos apuestan por ciertas definiciones, y en la vida económica en general donde una disputa de derechos, propiedades o marcas, puede ser muy larga y costosa, viene bien recordar ese adagio, no vale una victoria pírrica.
Fuentes:
Enciclopedia Británica: https://www.britannica.com/topic/Pyrrhic-victory
https://historiaeweb.com/2020/02/21/batalla-de-benevento/#google_vignette
De Lucio Pezet, Felipe. El Origen de las palabras y las frases, 1993, DE Srl Lima. Pág. 150.
Ilustración: retocada, imagen original de Arrecaballo, publicada en Historiae.com